13 ene. 2010

Eutanasia

La muerte vestida de blanco
te sorprendió en tu casa,
pero tú, mujer valiente
te le enfrentaste sin ceder,
hasta que ella se apartara.
Lograste, con tu clamor
que nos solidaricemos
que seamos
un sólo latir para quien amas.




¡Eutanasia!
La muerte reclamaba enfurecida,
más nuestras voces lograron silenciarla.
Eutanasia…eutanasia...ella susurraba por los pasillos…
Eutanasia…
es piedad para el que esta en coma,
su rostro amable nos mostraba
y las cuentas ocultaba...
Más Dios,
se conmovió por estas manos entrelazadas,
escuchó tus oraciones y todas tus razones,
tu fe señora .

¡Eutanasia …!
¿Acaso olvidamos los milagros?
¿Acaso olvidamos que somos hijos de Dios?
¿En qué momento el hombre
se atribuyó el derecho de quitar la vida?
Tanta guerra, tanto genocidio, tanta impunidad...
¡Cobardes!
¡Carne de Caínes!
No disfracen su infamía con la piedad.
Si nuestra vida es sólo prestada.



©María de la Cruz Díaz Ll.®
22 Jun. 2008

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