18 jul. 2012

HACE 30 AÑOS




Hace treinta años
sólo era una adolescente,
que pronunciaba la palabra amor
para significar familia.
Hace treinta años,
mi corazón recién lo abría
a un mundo de inquietudes,
proyectos, donde la bandera
de la esperanza la arriaba
con fe en la vida.

Amé, de mil formas amé,
y aprendí que dar al ser que amaba
él era para mí la dicha.
Me amó, tanto él me entregó,
que en deuda he quedado con la vida..

Hoy, después de treinta años
por ti vuelvo a amar
y esta palabra llega enriquecida,
ella es báculo que fija mi existencia
en tu camino.

Sendero donde encuentro la antorcha
que ilumina nuestro destino.
Llegamos con pesadas mochilas
que arquean nuestra espalda,
donde el abrazo
es el aliento que nos permitimos.

Treinta años después…lo sé
Me enseñaste que amar no tiene balanza,
ni tiempo, lógica, ni espacio…
Es saber que eres tú la razón de mi vida,
de esos instantes donde me entregas
lo mejor de ti mismo
y donde mi espíritu se va contigo.

Treinta años después…
Agradezco a Dios el haberte conocido,
porque gracias a ti la vida
a equiparado lo que vivimos,
y nos dona en bendición los días
para ofrendar el verbo amar
en un ilimitado campo florido,
verde pergamino...donde
tú y yo
ya estabamos inscritos.


Maricruz Díaz
23 febrero 2009

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