18 jul. 2012

ROMANZA


La lluviosa madrugada aviva soledades,
despertándome el alma sumida en oquedades.
Filtrase un eco, hundiéndose arista de añoranza,
fantaseando pasos, devolviendo esperanza...

Temerosa permito, mis párpados tendidos,
así percibir si esto, son solo los latidos
que guardan profundo deseo de estar contigo,
alejarme del frío acurrucada en tu abrigo.

La lluviosa madrugada aviva soledades...
Más, tengo compañía, mis recuerdos leales,
abrazando quebrantos, dejándolos sumidos.

Mientras el destino nos mantenga en lontananza,
yo iré puliendo sin fatiga nuestra romanza,
memorias de un amor en pergaminos pungidos.




Copyright ©María de la Cruz Díaz®
Lima 2007 - 2009

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